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Nació en Tecomán en el año de 1905. Fue hija del Sr. Pedro Gaytán López y la Sra. Luciana Moreno. Fue la mayor de ocho hermanos: María, Matilde, Pedro, Zenaido, Jesús, José, Emilia y Manuel.

Desde niña estuvo involucrada en actividades comerciales, ya que su tío Teodoro Gaytán y su padre Don Pedro, tenían comercios. Don Pedro fue propietario de una carnicería y una panadería, en donde siempre fue auxiliado por María. Cuando Don Pedro, por razones de su edad quitó la carnicería, que estaba ubicada en la esquina noreste de las calles Independencia (hoy 18 de Julio) y Torres Quintero, la señorita María consiguió que los señores Brun de la tienda La Marina Mercante de Colima, instalaran en ese lugar una tienda de ropa que ella misma administraba. Al desaparecer esa tienda, María compró la casa de la esquina de enfrente que había sido propiedad de la Sra. Ma. de Jesús Nuñez y ahí María estableció una tienda de comestibles y una carnicería. Al mismo tiempo que atendía esos negocios, se dedicó a la compra venta de maíz y ajonjolí que embarcaba por ferrocarril. Cuando sus facultades físicas mermaron, dejó esas ocupaciones e instaló una panadería y un expendio de leche en una casa contigua a su casa habitación. Con el tiempo, abandonó la panadería y solamente dejó el expendio de leche que conservó hasta sus postreros días.

Era una mujer trabajadora, inteligente, práctica, emprendedora, muy capaz en los negocios y que fue sostén de sus hermanos cuando faltó Don Pedro, su padre. Ella se conservó célibe toda su vida.

Junto con su ocupación habitual, el comercio, que hemos resumido, ella desarrolló paralelamente una actividad dentro de la comunidad que le mereció todo el reconocimiento y el respeto de los habitantes originarios del lugar, que guardarán por siempre su recuerdo en la memoria de las generaciones actuales y futuras: fue la entrega a las causas de su fe y la preservación de nuestras más caras tradiciones en el aspecto religioso.

Siendo niña y jovencita, formó parte del coro de la Iglesia de Santiago Apóstol donde se distinguió por sus facultades en el canto religioso. Fue catequista. En las diversas reconstrucciones hechas en el templo por los daños sufridos durante los terremotos, ella se encargó de reunir fondos mediante rifas, kermeses y tómbolas. También por muchos años atendió el vestuario de las esculturas sagradas y en una ocasión, de sus propios recursos, regaló a la Virgen una corona. Fue Hija de María toda su vida y domingo a domingo asistía a las celebraciones litúrgicas.

"Desde principios de siglo Don Aniceto Cabrera fue el responsable de confeccionar las andas de la Virgen hasta el año de 1926 en que estalló la revolución cristera, lo que desencadenó el cierre de los cultos y la persecución religiosa. Al término de la guerra cristera, en 1929, ya se permitió la reanudación de los cultos en recintos cerrados, pero no se permitía la salida de imágenes religiosas en procesiones.

En 1929 falleció Don Aniceto Cabrera y entonces, Chonita Avalos, una ancianita muy devota que vivía a un lado del curato de Santiago Apóstol, se encargó durante 5 años de arreglar un pequeño carro alegórico que participaba en la procesión del día 2 de febrero, en donde una joven hermosa de Tecomán representaba a la Virgen, siendo asistida por María Gaytán en esos menesteres. Después de esos años, cuando la salud de Chonita ya no le permitió llevar a cabo esos trabajos, la señorita Gaytán tomó en forma voluntaria esa responsabilidad y durante 6 años ella se encargó de sacar el carro alegórico con la joven representando a la Virgen.

En 1940, la señorita Luz, hermana del Gral. Ignacio Otero Pablos, a la sazón Comandante de la Zona Militar en Colima y María Gaytán, a través del General, hicieron gestiones ante el Gobernador y Coronel Pedro Torres Ortiz solicitando licencia para que se volviera a sacar la Imagen de la Virgen en la procesión del día 2 de febrero y la obtuvieron, logrando así que en 1941 se reanudara esa tradición que cada año, desde entonces, no se ha visto interrumpida. Durante 51 años a partir de 1941, hasta 1991 inclusive, siempre la señorita María se encargó de los arreglos para confeccionar las andas y la salida de la Sagrada Imagen en la procesión, en hombros de 60 ó 70 esforzados varones que en aras de su fe, efectúan un recorrido por tres horas por las calles de Tecomán.

Cuando la edad y el quebranto de su salud ya no le permitieron, dejó esa responsabilidad que a partir de 1992 tomó un patronato formado con ese fin.

La señorita Gaytán fue altruista y generosa con todo lo que se relacionaba, con la Iglesia y en sus negocios fue dadivosa con los pobres. Su mayor mérito fue haber protegido y conservado por tantos años, la tradición más grande de Tecomán en el aspecto religioso.

En el año de 1985, al cumplir 50 años en la actividad que la distinguid dentro de la Iglesia, la comunidad católica le brindó un gran homenaje en el Club de Leones de Tecomán, con asistencia de 500 personas, acto presidido por el Sr. Obispo de Colima Don José Fernández Arteaga y el Párroco de Santiago Apóstol Pbro. Antonio Flores Galicia.

Ante el dolor de toda la grey católica, los ojos de esa gran mujer dejaron de ver la luz el domingo 9 de mayo de 1999 a las 6 horas.